No importa si se es gorda o flaca, joven o vieja, rubia o morena; la celulitis es una condición que afecta a más de 80 por ciento de las mujeres. Es uno de los objetos de estudio que más ocupa a los laboratorios de belleza, médicos y personas relacionadas con el mundo de la estética, quienes desde h
ace muchos años persiguen la solución definitiva a esos molestos orificios que se producen en zonas como los muslos, caderas y abdomen.
Causa y efectosLos orígenes de la celulitis pueden ser diversos. Pero, a grandes rasgos, se trata de una acumulación de grasa en el tejido conectivo que compone las capas internas de la piel, lo cual crea unas ondulaciones que hacen que se vea floja. Las mujeres son más propensas a tenerla porque el tejido conectivo femenino es más flexible, lo que permite que las células de grasa se expandan con mayor facilidad.
La celulitis puede estar determinada por factores genéticos, mala circulación, estrés que conlleva acumulación de toxinas, cambios hormonales o falta de actividad física (sedentarismo). En el caso de las hormonas, los altos niveles de estrógeno pueden contribuir a que el tejido conectivo sea más flexible de lo normal, aumentando el tamaño de los depósitos de grasa.
Búsqueda intensaDesde hace años, los laboratorios buscan crear productos efectivos para tratar la celulitis. Por tratarse de una condición que afecta las capas internas, la mayoría son cremas o geles que se aplican directamente sobre la piel para que sean absorbidos y generen efectos sobre los depósitos de grasa.
Desde algas marinas, pasando por cítricos y hasta cafeína, varios elementos, muchos de ellos de origen natural, han mostrado algunos resultados para combatir la celulitis. Sin embargo, el objetivo en la actualidad es buscar ingredientes que no sólo sean naturales, sino que además actúen y modifiquen la estructura de la grasa subcutánea, como lo han logrado científicos alemanes que incorporaron L-Carnitina a un gel de uso tópico.
Mentiras piadosasLos productos para tratar la celulitis no son reductores de peso. Se pueden medir o comprobar sus efectos en la medida en que la apariencia de ‘piel de naranja’ va disminuyendo con su uso continuado. Si se combinan con actividad física frecuente y cambios en los hábitos alimenticios, los resultados serán más notorios, y si se emplean antes de que aparezca el problema, ayudarán a mantener la piel en buen estado aun cuando haya cambios que puedan generar zonas con celulitis.
Hay muchos mitos con respecto a la celulitis y sus causas, y es bueno que las mujeres los sepan.
Aunque es apenas lógico que al perder peso y eliminar simultáneamente grasa se elimine la celulitis, esta aseveración no es concluyente, por cuanto hay mujeres delgadas, de cuerpo tonificado, que la padecen, y otras que a pesar de que presentan sobrepeso no tienen celulitis. En cambio, es cierto que para evitar la celulitis hay que empezar por modificar la manera de alimentarnos. Las bases de una dieta anticelulítica son sencillas y los buenos hábitos alimenticios ayudan a eliminar toxinas y a bajar de peso.
Igualmente, algunos ejercicios tonificadores como las pesas, los ejercicios con máquinas y los aeróbicos promueven la formación de músculos. Es obvio que si se tiene más masa muscular se quema mayor cantidad de grasa, y los músculos adquieren la firmeza que hace que desaparezca la celulitis.