Estrés a flor de piel

Estrés a flor de piel. Foto: Getty Images
Foto: Getty Images
Publicado: 2012-03-07

Más allá de provocar dolores de cabeza, depresión o tensión muscular el estrés puede afectar la salud de tu piel. descubre la truculenta historia que une al estrés con el acné, la caída del pelo y las alergias, entre otras afecciones.

Revista Fucsia

El estrés es una especie de Cupido en busca de blancos vulnerables aquienes disparar sus flechas de preocupación, dolor de espalda, tensión o fatiga. Se mueve silencioso pero seguro, clavando un poco de ansiedad allí y otro tanto de adrenalina allá.

Algunos de sus dardos más secretos pero certeros son los que precipitan e incluso causan enfermedades dermatológicas. Sí, por extraño que parezca, existe una fuerte e intrincada red de lazos entre el estrés y la salud de la piel, pero hace falta una lupa para ver la relaciónentre los dos.

El dermatólogo Xavier Rueda explica que una tercera parte de las afecciones de la piel tienen un componente sicológico y aunque no siempre serelaciona con el estrés, en muchos casos así es. “Estas enfermedades las podemos clasificar en dos grandes grupos: las cutáneas que tienen efectos sicológicos o siquiátricos y las siquiátricas o sicológicas que tienen manifestaciones cutáneas”, asegura elespecialista.

Entre el grupo de las afecciones dermatológicas influenciadas por un componente sicológico, se pueden contar el acné, las alergias, las urticarias, la caspa, la psoriasis, los líquenes, la alopecia y la hiper sudoración, aunque el nivel de influencia del estrés sobre cada una de ellas es diferente.

¿Por qué extraño mecanismo este ‘Cupido’ tiene poderes sobre las enfermedadesde la piel? Según el doctor Rueda, aunque la influencia del estrés en las enfermedades dermatológicas no está científicamente probada, clínicamente —es decir el análisis decasos de pacientes— indica que hay un vínculo entre los dos.

“Está comprobado que el estrés influye directamente sobre el sistema nervioso central, que controla los sistemas inmunológico y hormonal, que a su vez determinan —junto con otros factores como el genético y el ambiental— algunas enfermedades dermatológicas.

Por esa ‘cascada’de efectos consideramos que el estrés influyeindirectamente sobre este tipo de afecciones”, explica el dermatólogo.

Acné: estaenfermedad es producida por una secreción excesiva de las glándulas sebáceas; en otras palabras, la piel produce más grasa. Como esta secreción tiene un comando hormonal y otro neuronal, se considera que el estrés, por medio de su influencia sobre el sistema nervioso central, actúa sobre la secreción sebácea y quepuede llegar a precipitar brotes de acné.

Líquen plano:su aparición en la piel, en forma de brotes, está estrechamente vinculada al estrés. Esta enfermedad se caracteriza por una inflamación crónica que produce mucha rasquiña y empeora bajo la influencia de situaciones estresantes. No hay que perder de vista que el componente genético es también decisivo en su aparición.

Hiperhidrosisesta enfermedad, caracterizada por la sudoración excesiva en laspalmas de las manos y en ocasiones en axilas y plantas de los pies, es una de las dos afecciones cutáneas científicamente relacionadas con el estrés. Prueba de ello es que la sudoración sólo aparece cuando la persona está consciente, no mientras ella ysus preocupaciones duermen. Su tratamiento debe ser combinado:medicación y sesiones de relajación o sicoterapia.

Alopecia: hay diferentes tipos de caída del pelo. Una de ellas es el efluvio telógeno,otra enfermedad dermatológica desencadenada específicamente por el estrés. Esta afección se caracteriza por la caída masiva del pelo como reacción a un estímulo estresante: la pérdida de un ser querido, un cambio radical en la vida o el postparto, entre otras situaciones.

En cuanto a la alopecia areata, caída del pelo por áreas, en grandes mechones, no se puede decir que sea causada por el estrés, pero sí se ha observado una relación causa–efecto entre el estímulo nervioso y elempeoramiento de la condición.

Por último, la caída habitual del pelo por cuestiones genéticas o de envejecimiento, puede ser indirectamenteafectada por el estrés.

Psoriasis: enfermedad inflamatoria implicada con el sistema inmunológico, de ahí su conexión con elestrés. Ha sido estudiada en modelos de ratones a quienes se les proporciona un estímuloestresante con lo que suele empeorar la enfermedad. Es un hecho comprobado que un tipo depsoriasis, la dermatitis seborréica o caspa, empeoracon la ansiedad y las preocupaciones.

Eccemas y alergias: al estar relacionadas directamente con el sistema inmune,estas dos enfermedades pueden ser un blanco del estrés.

De la cabeza a la piel

Existe un grupo de enfermedades siquiátricas que pueden tener manifestaciones cutáneas. Algunas de ellas son ilusiones o alucinaciones que algunos tienen con su piel. “Una clásica enfermedad de este tipo es la ilusión de estar invadido por parásitos, se llama síndrome de Ekbaum y la persona cree estar invadida de parásitos; serasca, siente los parásitos, los ve y se hace heridas.Es una enfermedad siquiátrica alucinatoria”.

El estrés puede eventualmente conducir a una depresión que a su turno, dependiendo de una serie defactores adicionales, puede conducir a una persona ahacerse daño en la piel.

Otra enfermedad sicológica de este tipo es la dismorfofobia: las personas piensan que están desfiguradas y sufren una alteración de su propia imagen corporal lo que en ocasiones los lleva alastimarse a sí mismos. “Estas no son enfermedades dermatológicas sino siquiátricas que tienen consecuencias dermatológicas y el rol nuestro como dermatólogos es determinarlas para orientar a los pacientes a que reciban el tratamiento adecuado”, concluye Xavier Rueda.