Son muchas las conductas erróneas que muchas jóvenes están asumiendo para lograr una pérdida considerable de peso exponiendo en riesgo su salud y cayendo en enfermedades como la anorexia y la bulimia, trastornos que aumentan cada vez más y cuya edad de inicio es cada vez menor.
El médico David Rosen realizó un estudio en el cual se evidencia que los trastornos de la conducta alimentaria comienzan desde los 12 años.
El 0.5% de las adolescentes en Estados Unidos sufren de anorexia nerviosa mientras que entre el 1 y 2 porciento padecen bulimia.
Aquí te contamos qué otros trastornos alimenticios tienen preocupados a los expertos en la salud.
Diabulimia: Un trastorno que lo sufre personas con diabetes tipo1 – por lo general adolescentes- y se caracteriza porque quienes padecen esta enfermedad evitan inyectarse la insulina necesaria o reducir su dosis, con el fin de perder peso. No es fácil identificarlo porque los hábitos alimenticios son prácticamente los mismos.
Ortorexia: Las personas que padecen esta enfermedad están constantemente obsesionadas por consumir alimentos saludables. Aunque en una dieta sana es lo correcto, cuando se torna en obsesión aparece la ortorexia controlando obsesivamente así la ingesta de calorías y nutrientes.
Ebriorexia: Una enfermedad muy reciente y poco hablada cuando de trastornos alimenticios se trata;, la ebriorexia es una mezcla de alcohol, anorexia y bulimia que está tomando fuerza entre los jóvenes. Aquellos que la sufren Evitan comer para así compensar las calorías de la comida con el licor que ingieren a diario.
Vigorexia: Las mujeres no son las únicas que padecen trastornos alimenticios. Ésta enfermedad la padecen en su mayoría hombres obsesionados con su cuerpo, a causa de una distorsión del esquema corporal (Dismorfofobia), Se entrenan diariamente para lograr un cuerpo musculoso en extremo, y aunque ya lo haya conseguido, su visión distorsionada hace que se vean frente a un espejo con “poca masa muscular” .
Permarexia: Es un trastorno poco especificado y aún no está catalogado como enfermedad, pero en definitiva es un riesgo para quienes lo padecen, en su mayoría mujeres. Éste implica estar en constantes dietas bajo cualquier riesgo obsesionados por adelgazar.
A diferencia de la ortorexia estas personas no centran su vida únicamente en comer alimentos saludables sino que su obsesión gira en torno al valor energético de los alimentos. Los médicos recomiendan no experimentar con dietas de moda y mucho menos tener cambios continuos en el peso.
Sadorexia: Poco conocido pero ya se habla de una evolución de la anorexia tradicional, el cual incluye prácticas sadomasoquistas para bajar de peso. El maltrato físico se realiza Como distracción cuando les da hambre.