Este es un pequeño recorrido en compañía de las hormonas femeninas. Un viaje que es aconsejable abordar para entender nuestras reacciones, complicaciones y modificaciones durante toda nuestra vida.
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Primera infancia
Existen varios tipos de hormonas, en la mujer las principales son las esteroideas, producidas en su gran mayoría por el ovario. Cuando está recién nacida, la producción hormonal en la mujer es derivada de las hormonas que recibe de su madre. Posteriormente, va produciéndolas en forma leve durante la infancia hasta el momento de la pubertad.
Durante la pubertad
A partir de los 11 ó 12 años de edad, la mujer comienza la maduración de su sistema endocrino (el que produce las hormonas) y sus ovarios empiezan a producirlas en cantidades mucho mayores. Aparecen en su organismo los estrógenos, la progesterona y los andrógenos, éstas últimas en pequeña proporción.
En este periodo aparece también la primera menstruación que marca el inicio de su vida reproductiva, etapa en la cual las hormonas tienen varias funciones.
La edad fértil
La primera de esas funciones es preparar la maduración de los óvulos, la célula femenina que será fecundada por el espermatozoide. Si esos óvulos no maduran, nunca se producirá el embarazo. Su función es preparar también al endometrio, tejido que recubre el útero o matriz, con el propósito de que sirva para la implantación de un embrión cuando se produzca un embarazo.
Por otro lado, cuando no existe éste, el descenso de las hormonas que se produce todos los meses en las mujeres es el responsable de la aparición de las menstruaciones. Cuando hay alteraciones hormonales, cuando la producción hormonal es deficiente o ausente, repercute en la función reproductiva de la mujer.
Durante el embarazo
La segunda función que tienen las hormonas en la etapa reproductiva es mantener y servir de soporte al embarazo a lo largo de los nueve meses. Una de las principales causas de malogro temprano de los embarazos o abortos espontáneos, especialmente en los primeros tres meses, es el déficit hormonal o producción inadecuada de la progesterona.
Cuando baja el nivel hormonal después del parto, se producen cambios anímicos en la mayoría de las mujeres. Aquellas que sean más susceptibles y que tengan otros factores de riesgo en el equilibrio emocional, puede sufrir depresión posparto. Generalmente a las ocho semanas, después del parto, las hormonas vuelven a su estado inicial.
La lactancia
Continuando el ciclo, la tercera función, igualmente importante, es preparar la glándula mamaria de la mujer que ha dado a luz para que tenga una buena lactancia. Así como durante la gestación se van dando cambios en el cuerpo femenino, igualmente va creciendo y se va adecuando la mama. De la que depende la producción directa de leche es de la hormona prolactina.
Durante la menopausia
Uno de los campos que más se ha estudiado en los últimos años es la acción de las hormonas en la mujer durante la menopausia, o sea, cuando deja de producirlas. Se presentan una serie de cambios y alteraciones. En el corto plazo, aparecen los calores, la sudoración nocturna, los trastornos del sueño y de la función sexual, la resequedad vaginal, cambios anímicos, y resequedad en la piel.
La posmenopausia
A largo plazo, las consecuencias de esa pérdida hormonal puede causar deficiencia de calcio en los huesos, lo que puede llevar a la osteoporosis. La misma pérdida de hormonas hace que la mujer tenga más riesgo, con los años, de tener problemas metabólicos como la regulación del nivel de azúcar en la sangre, y mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.
También pueden presentarse problemas de incontinencia urinaria. Parece que la pérdida de hormonas se asocia directamente con el mayor riesgo de demencias, como la enfermedad de Alzheimer.
Un mal necesario
• Los estrógenos, la progesterona y los andrógenos protegen el hueso al disminuir la pérdida de calcio.
• Los estrógenos actúan sobre el sistema cardiovascular, mejoran la relajación en las arterias y protegen a la mujer en etapa reproductiva del incremento de las grasas en la sangre, como el colesterol y sus derivados.
• En el sistema nervioso central, en el cerebro también actúan tanto estrógenos como andrógenos.
• También la progesterona, los andrógenos y especialmentelos estrógenos actúan en zonas del cerebro involucradas con el afecto y las emociones.
• Los estrógenos fortalecen los músculos del piso pélvico que sostiene órganos como la vejiga y la uretra. Por eso, cuando se pierden estrógenos hay mayor incidencia de incontinencia urinaria.
• También actúan en la piel. Fortalecen el tejido elástico y ayudan a sulozanía e hidratación. Alteraciones hormonales La inadecuada o pobre producción de hormonas puede derivarse dealgunos factores genéticos, ambientales(cigarrillos, alcohol, estrés, alimentación, vida sedentaria,entre otras) o de problemas del tiroides.
En Colombia los trastornos hormonales constituyen casi 40 porciento del motivo de consulta ginecológica.
Las terapias
La medicina ha avanzado en el estudio de los problemas hormonales de la mujer y, gracias al conocimiento adquirido en las últimas décadas, hoy día, se ha logrado la producción sintética de hormonas para suplir la carencia de ellas. Las terapias de reemplazo hormonal se han convertido en una de las soluciones más buscadas por las mujeres durante su menopausia, aunque existen diversas teorías sobre las ventajas y desventajas de estos tratamientos