Pablo y Silvana llevaban 2 meses de novios, cuando ella aún tenía entre sus pretendientes a un chico: Sergio. Por cuestiones específicas de sus trabajos, Sergio y Silvana tenían viajes y compartían muchas actividades cotidianas. Cuando llevaban dos años de
relación de pareja, S
ilvana le confesó a Pablo que ella y Sergio se habían dado algunos besos en alguno de esos viajes de trabajo.
¿Debe Pablo perdonarla? ¿Será que Silvana fue inteligente contándole la historia dos años después? ¡Fue sólo un beso! ¿Cuenta como infidelidad? A la final no se acostó con él. ¿Hay infidelidad grave e infidelidad no grave?
Este siempre es el debate que se presenta en cocteles, consultas terapéuticas, conversaciones en foros de sexualidad y pareja, etc. Incluso hasta los científicos han querido responder a este interrogante. Algunas personas dicen que sí existen grados de infidelidad y otros que dicen que no.
¿De qué depende el grado de infidelidad? En mi experiencia he visto que hay varias cosas que influyen en el grado de la infidelidad:
Intensidad: Es decir qué tantas cosas hicieron, si fueron sólo besos o tuvieron relaciones sexuales con “todos los juguetes”. He escuchado en las conversaciones que cuando hay sexo, las personas dicen: Le puso los “cachos completos”.
Frecuencia: Este grado de infidelidad depende de la cantidad de veces en que la infidelidad se presenta. ¿Algo de una sola noche? ¿O acaso es una relación de pareja estable al mismo tiempo que la otra?
Medio: Se trata de cuando las personas hacen intercambios telefónicos, por internet o en vivo, así que el grado de infidelidad también dependerá del medio mediante el cual se es infiel.
Seguramente lees estoy y lo primero que te preguntas es. ¿Entonces cuándo se es infiel o no? En realidad es bastante complejo. Así que te doy algunas recomendaciones acerca del asunto.
Ten “La Charla”: Es indispensable que conozcas las creencias de tu pareja sobre este tema, obviamente, hablando con sinceridad. He conocido algunas parejas en mi consulta que permiten que el otro tenga encuentros sexuales ocasionales, siempre y cuando no se convierta en una relación estable. Otros, no tienen problema con los besos con otras personas diferentes a sus parejas. Es decir, siéntate con tu pareja y genera acuerdos frente a cuál de los grados puede ser o no considerado infidelidad.
Ver cada situación de infidelidad en contexto, el famoso “Depende”: Cada infidelidad tiene infinidad de situaciones a su alrededor, estrés, problemas económicos, familiares, comunicación entre la pareja, etc. Así que, a pesar de que hay motivadores específicos y generales para ser infiel, pues cada pareja es un universo distinto, lo cual hay que tenerlo muy en cuenta al momento tomar decisiones frente al perdón o no.
Trabajo personal en las propias creencias: Pregúntate en tus conversaciones con tu yo interior qué tipo de acercamientos con terceras personas considerarías o no una infidelidad. Quizá toleras el sexting ocasional pero no el contacto físico real, o quizá no toleras ni siquiera que tu pareja piense en otras personas. ¡Decide qué tolerarás y qué no!
Una recomendación final: Sea lo que sea, siempre hay que tener en cuenta la premisa de que la infidelidad es un concepto que se construye en pareja, entre la pareja se decide qué es infidelidad y qué no, qué grados se toleran y qué no. Es una ejercicio fuerte pero hay que hacerlo. Y cuando se presente una situación de infidelidad, así mismo hay que decidir el camino en pareja, ya sea terminar o seguir a través del perdón. ¡No todos pueden!
Para finalizar, si no vives en una relación abierta, no te arriesgues.